PROTEGER NUESTRO PATRIMONIO

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Hace apenas unos días conocíamos la noticia de la llamada operación “Alfa Ibero” en la que la Guardia Civil había detenido a seis personas en la provincia de Jaén que se dedicaban al expolio de yacimientos arqueológicos. Agentes del Seprona lograron recuperar 748 piezas arqueológicas de gran valor de las épocas íbera, romana y griega: monedas, anillos, vasijas y unas tablillas o láminas de plomo íberas de inestimable importancia.

En la provincia de Jaén son numerosísimos los yacimientos que existen de este tipo. Unos están catalogados e inventariados con descripciones, características, estado de conservación, usos permitidos y prohibidos… y otros muchos, se encuentran pendientes de descubrir y estudiar: nuestra historia de muchos siglos reflejada y escondida bajo tierra, en abrigos o cuevas de nuestro entorno. Estoy pensando en el anfiteatro de la ciudad romana de Obulco (Porcuna) que está en una fase de recuperación y que dicen que es el tercero más grande de España, tras el de Tarragona y Mérida. Así, en nuestra provincia, cabría destacar Cástulo en Linares, el “oppidum” de Puente Tablas en Jaén, los yacimientos de Porcuna (Cerrillo Blanco y el citado Obulco), la villa romana de Bruñel en Quesada, las cámaras funerarias de Toya y Hornos en Peal de Becerro, por citar algunos de los más significativos. Esta circunstancia, unida a otras como que exista un “mercado negro” en torno a estas piezas arqueológicas que mueve millones de euros, hacen necesario que se tomen medidas eficaces para evitar los expolios y los actos vandálicos.

Los entendidos en la materia argumentan que es capital la coordinación por parte de las Consejerías de Cultura y Medio Ambiente para que la guardería medioambiental se implique también en la vigilancia de todos estos bienes. Aunque muchos de estos yacimientos se encuentran vallados o cercados, resulta imprescindible esta vigilancia. Es cierto que la enorme superficie sobre la que se diseminan todos estos vestigios dificulta el control de esta riqueza arqueológica, artística e histórica, que en el caso de los conjuntos patrimoniales que se encuentran al aire libre como son las pinturas rupestres, hacen todavía más complicada su protección y conservación. Por desgracia, algunos de estos conjuntos son dañados de forma irreparable como por ejemplo ocurrió en la “Cueva de los soles” en el paraje de Otíñar o hace unos años en la “Cueva de los escolares” en Santa Elena, en las que picaron la piedra con el ánimo de poder llevárselas. Por nuestra parte, debemos denunciar todos los casos que conozcamos para que las autoridades competentes puedan actuar y, asimismo, sería conveniente un cambio legislativo que agravara las penas impuestas por los delitos sobre el patrimonio histórico.

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PÍLDORAS PARA EL ALMA

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El viernes pasado fue la presentación en Jaén del libro que lleva por título “Píldoras para el alma”, del autor Juan Vicente Boo. Periodista y corresponsal de ABC en el Vaticano desde hace veinte años y también autor de “El Papa de la alegría” (del que ya publiqué una entrada en febrero de este año).  Se trata de un libro muy original, puesto que recoge y hace una selección de tuits que ha ido publicando durante estos años de pontificado el Papa Francisco. Versan sobre temas tan sugerentes como la oración, la alegría, el amor, la coherencia, la confesión, la creación, la esperanza, la santidad, el servicio, la sobriedad, la solidaridad, la ternura, el testimonio, el trabajo o la vida, entre otros.

En estos tiempos que corren, siempre resulta positivo que un líder espiritual como es el Papa Francisco hable con tanta franqueza, humildad y clarividencia como lo hace de tantos aspectos. No es una casualidad que más de 40 millones de seguidores lean sus tuits y sea una de las personas más valoradas y queridas actualmente.

Según nos comentaba Juan Vicente a los asistentes a la presentación del libro que tuvo lugar en el salón de actos del Colegio de Médicos, en realidad el autor es Francisco, porque él solo se ha dedicado a hacer una selección de estos tuits y recopilarlos por materias: “este es el primer libro de espiritualidad que nace en las redes sociales; buscando entre los tuits me di cuenta de que el método de Francisco en esto era el Evangelio porque el Evangelio es muy tuitero”. De ahí que el libro se esté utilizando incluso para rezar. De hecho, Juan Vicente Boo nos indicó que aunque en un primer momento pensó en titularlo “Tuits para el alma”, al final se decantó por “Píldoras para el alma”, por el efecto terapéutico que tienen esos tuits para algunos creyentes.

LAS TERMAS DE JABALCUZ

foto balneario Jabalcuz

Hace unos días, leía en este mismo periódico la noticia sobre un nuevo acto vandálico en la zona del paraje del “Balneario de Jabalcuz”, en concreto, la rotura de la cerradura de la verja de acceso principal. Volvía a indignarme la situación en la que se encuentra esta preciosa zona  reconocida “Bien de Interés Cultural” , y es que resulta increíble cómo un entorno como este, de tal riqueza arquitectónica, artística, paisajística, botánica, etc está a día de hoy en esas condiciones tan lamentables.

Los pasos que se han ido dando para la recuperación tanto de los edificios, como de los accesos, siguen siendo pocos y muy cortos. En 2006, se creó la “Plataforma Ciudadana de Jabalcuz”, que comenzó a reivindicar e insistir a la Administración que cumpliera con el Plan Especial de protección y mejora que fue aprobado por el Ayuntamiento de Jaén. En 2009, y fruto de este martilleo constante, las termas fueron declaradas “Bien de Interés Cultural”, con la tipología de “Sitio Histórico”. Seis años después, en mayo de 2015, se comenzaron unos trabajos de limpieza y desescombro de la zona; en julio de ese mismo año, se empezaron a realizar unas obras de consolidación del edificio que se estaba derrumbando y de apuntalamiento del mismo. Fueron unas actuaciones que llevó a cabo la Junta de Andalucía con Fondos Feader de la Unión Europea.

A día de hoy, aún están pendientes los trabajos de una 2ª fase que el delegado de Medio Ambiente anunció en el primer semestre de 2016 (de 309.000 euros de presupuesto) y que no están ni siquiera anunciados. Es decir, se repite la misma historia de tantos y tantos proyectos prometidos y no realizados en Jaén. En este caso concreto, el 20 de noviembre de 2015, el que fuera consejero de Medio Ambiente de la Junta (José Fiscal), dijo literalmente mientras visitaba las obras de las termas: “El ideal sería convertir en algo parecido a lo que fue y, en cualquier caso, que se le dé un uso público relacionado con un balneario, un hotel rural, o las dos cosas. Esa es la vocación de la Consejería de Medio Ambiente”.  Pues bien, la realidad es que no se ha hecho ni lo uno, ni lo otro: sigue sin estar abierto al público, sin poder visitarlo, con un aspecto de cortijo robado y a expensas de actos vandálicos como los que ocurren a cada instante. Lejos queda ya en el tiempo lo que fue este lugar: un remanso de paz, belleza y descanso al que acudía gente de sitios diversos para poder tomar sus aguas beneficiosas para enfermedades ginecológicas y reumáticas. Esperemos que pronto podamos ver hecho realidad todo lo prometido y  sigamos disfrutando de este rincón maravilloso.

Hace unos días, leía en este mismo periódico la noticia sobre un nuevo acto vandálico en la zona del paraje del “Balneario de Jabalcuz”, en concreto, la rotura de la cerradura de la verja de acceso principal. Volvía a indignarme la situación en la que se encuentra esta preciosa zona  reconocida “Bien de Interés Cultural” , y es que resulta increíble cómo un entorno como este, de tal riqueza arquitectónica, artística, paisajística, botánica, etc está a día de hoy en esas condiciones tan lamentables.

Los pasos que se han ido dando para la recuperación tanto de los edificios, como de los accesos, siguen siendo pocos y muy cortos. En 2006, se creó la “Plataforma Ciudadana de Jabalcuz”, que comenzó a reivindicar e insistir a la Administración que cumpliera con el Plan Especial de protección y mejora que fue aprobado por el Ayuntamiento de Jaén. En 2009, y fruto de este martilleo constante, las termas fueron declaradas “Bien de Interés Cultural”, con la tipología de “Sitio Histórico”. Seis años después, en mayo de 2015, se comenzaron unos trabajos de limpieza y desescombro de la zona; en julio de ese mismo año, se empezaron a realizar unas obras de consolidación del edificio que se estaba derrumbando y de apuntalamiento del mismo. Fueron unas actuaciones que llevó a cabo la Junta de Andalucía con Fondos Feader de la Unión Europea.

A día de hoy, aún están pendientes los trabajos de una 2ª fase que el delegado de Medio Ambiente anunció en el primer semestre de 2016 (de 309.000 euros de presupuesto) y que no están ni siquiera anunciados. Es decir, se repite la misma historia de tantos y tantos proyectos prometidos y no realizados en Jaén. En este caso concreto, el 20 de noviembre de 2015, el que fuera consejero de Medio Ambiente de la Junta (José Fiscal), dijo literalmente mientras visitaba las obras de las termas: “El ideal sería convertir en algo parecido a lo que fue y, en cualquier caso, que se le dé un uso público relacionado con un balneario, un hotel rural, o las dos cosas. Esa es la vocación de la Consejería de Medio Ambiente”.  Pues bien, la realidad es que no se ha hecho ni lo uno, ni lo otro: sigue sin estar abierto al público, sin poder visitarlo, con un aspecto de cortijo robado y a expensas de actos vandálicos como los que ocurren a cada instante. Lejos queda ya en el tiempo lo que fue este lugar: un remanso de paz, belleza y descanso al que acudía gente de sitios diversos para poder tomar sus aguas beneficiosas para enfermedades ginecológicas y reumáticas. Esperemos que pronto podamos ver hecho realidad todo lo prometido y  sigamos disfrutando de este rincón maravilloso.

TANTO RUIDO

FOTO DEL MAR

“Y con tanto ruido/no escucharon el final…”eso dice una de las canciones de Sabina, y es que efectivamente nos encontramos inmersos en una sociedad que vive sumida en un ritmo frenético, llena de ruido, incapaz de pararse a escuchar y ver lo que sucede a su alrededor. ¿Cuántos problemas se solucionarían, o mejor dicho, no existirían, si fuésemos capaces de tener la capacidad y la costumbre de saber escuchar? Pero hay tanto ruido, ya digo, tanta prisa por no ir a ninguna parte, que no nos permite escuchar.

Es una realidad que las consultas de los psiquiatras y los psicólogos son cada vez más frecuentadas; crece el consumo de ansiolíticos, somníferos y antidepresivos que no logran sino aliviar un poco la vida, pero que no terminan de solucionar los problemas generados por ese ritmo inquieto y desvariado que en tantas ocasiones llevamos. De esta forma, es necesario un cambio de actitud y de comportamiento: detenernos un poco a saborear la vida, a disfrutar de la familia, de los amigos, de tanta gente buena que hay a nuestro alrededor. Para encontrar la verdadera paz y la alegría es necesario el silencio; poder pensar y analizar quiénes somos, qué hacemos aquí, cómo estamos actuando y hacia dónde debemos encaminar nuestra conducta.

Tenemos que saber educar a nuestros hijos en este sentido porque lo que las modas imponen es el ruido y el consiguiente aislamiento. Es frecuente ver a muchos jóvenes que viven de forma permanente con los auriculares puestos, aislados de lo que les rodea; con la música del “chunda, chunda” en el coche “a todo lo que da”. Recuerdo con agrado como varios profesores de música nos dejaban estudiar poniéndonos música clásica de fondo que poco a poco nos iba educando el oído. Se trataba de compositores como Beethoven, Vivaldi, Bach… que nos hacían más amenas las mañanas o las tardes de clase en el colegio.

Por otra parte, para que la comunicación sea posible y pueda haber entendimiento, ya sea en el ámbito familiar, laboral, matrimonial, etc, deben darse las circunstancias necesarias, entre las que se encuentra la ausencia de ruido, porque si no, ocurrirá que el mensaje entre el emisor y el receptor no será el correcto y se producirán los consiguientes malentendidos. De esta forma podrá existir el diálogo, el respeto y la actitud de escucha tan necesaria para poder lograr acuerdos y fortalecer vínculos, y que no ocurra lo que dice mi tocayo: “Y con tanto ruido/no se oyó el ruido del mar”.

EL PROBLEMA DE LA INMIGRACIÓN

FOTO VAREANDO ACEITUNA               Ya se vaticinaba que uno de los grandes problemas que tendríamos en el siglo XXI sería el de la inmigración. A Europa, por poner un ejemplo, acuden extranjeros en busca de un trabajo y de una vida mejor que en muchos casos no encuentran: africanos, magrebíes, sudamericanos y orientales. En cualquier caso, y centrándome en España, estamos hablando de personas que se juegan la vida a una carta cruzando el Estrecho en una patera o saltando la valla y dejando a su familia a la espera de conseguir la ansiada meta.

            Antes de comenzar la crisis económica se empleaban en la construcción o en el sector servicios, una vez comenzada la misma, se emplean en el sector agrícola. Hablamos de inmigrantes con una cualificación media-baja o baja que en Andalucía o Extremadura se traduce en trabajadores africanos y marroquíes fundamentalmente; personas con especial vulnerabilidad a estar desempleadas y que por tanto, están predispuestas a aceptar puestos de trabajo en este sector, en condiciones precarias en muchos casos y con salarios ínfimos.

            A pesar de las medidas legislativas, administrativas y judiciales que se han ido adoptando, ocurre todavía por ejemplo en Almería que miles de trabajadores africanos viven en decenas de asentamientos y cortijos abandonados y camuflados entre los plásticos del campo almeriense. Se trata de trabajadores indigentes que sacan adelante las cosechas que luego se venden en los supermercados de media Europa. Algunos tienen papeles y otros no. En la provincia de Huelva pasa lo mismo, un importante número de personas africanas y marroquíes acuden en masa con la intención de encontrar trabajo en las campañas agrícolas de cítricos y fresa, y muchas de ellas terminan viviendo en chabolas que ellos mismos construyen en los alrededores de las fincas. En la provincia de Jaén y Córdoba ha ocurrido ya muchos años que vienen miles de africanos, subsaharianos y magrebíes, para la campaña de recogida de aceituna, a pesar de la advertencia por parte de la Junta de Andalucía de que no se necesitaba mano de obra, porque los puestos de trabajo son ocupados ahora por trabajadores autóctonos que se encuentran desempleados.

            La triste realidad es que nos encontramos con personas desorientadas, que mal viven y que nunca terminarán por integrarse de forma plena. Tendrían que pensar los gobiernos de los países económicamente más poderosos  en cómo ayudar a salir de la pobreza a todas estas personas de tantos países africanos y sudamericanos. Pero mucho me temo, que no les interesa y no les conviene este asunto.

 

LOS CAÑONES Y SUS PINTURAS RUPESTRES

DIOSA DE LOS CAÑONES

Creo que es una idea unánime de todos los jiennenses la de poder  disfrutar de nuevo del paraje de los Cañones de río Frío como veníamos haciendo desde muchos años atrás. Estamos expectantes mientras se resuelven todos los inconvenientes administrativos y burocráticos (incluida la expropiación) que quedan para que de una vez por todas se pueda recuperar todo este entorno para su buen uso y disfrute.

Según se comenta, el presupuesto económico parece ser que es de 745.650 euros y que irá destinado al acondicionamiento de caminos y zona de aparcamiento; construcción de áreas de descanso y ocio y de un quiosco-bar; también se habla de rehabilitar y hacer miradores; de limpiar el canal para que vuelva a circular el agua como lo hacía anteriormente y de la construcción de una pasarela sobre el mismo. Todo esto será magnífico sin duda y fomentará el turismo, pero en ningún momento se ha hecho mención al yacimiento arqueológico que se encuentra en esta misma zona de los Cañones. Me estoy refiriendo al conjunto de pinturas rupestres pertenecientes a la época del Neolítico que fue descubierto por José Cobo de Guzmán Torres en el año 1988. Pepe Cobo, es licenciado en Bellas Artes, profesor de dibujo, pintor y muchas cosas más, entre ellas montañero y gran amante de la naturaleza. Fue así como pudo encontrar y reconocer hasta ocho abrigos en los que se hallan estas magníficas pinturas rupestres de diversos motivos, tales como figuras humanas, animales y signos abstractos que están relacionados con las pinturas de estilo levantino y esquemático de las zonas de Sierra Morena y Subbética de Jaén. Entre ellas, destaca la figura antropomórfica o zoomórfica de una diosa de la que no existen antecedentes similares en España. Todo este descubrimiento fue motivo de su tesina en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, compuesta por más de doscientos folios en los que ilustra mediante fotografías y dibujos con todo detalle las pinturas rupestres, su significado y sus características. Esta labor le llevó cuatro años de intenso trabajo, no solo de investigación sino de esfuerzo físico y técnico para poder acceder a algunos lugares. Todavía recuerdo, siendo alumno suyo, cuando en esa época nos enseñó el artículo que le habían publicado en el ABC de Sevilla con motivo de su hallazgo.

De esta forma, se hace necesario solicitar de las administraciones y poderes públicos competentes que tomen las medidas adecuadas para proteger y poder conservar estas pinturas, así como facilitar el acceso a las mismas por ser un añadido más al entorno.

CRÍTICAS A LA IGLESIA

Vaticano

            Desde hace tiempo, y de forma sistemática, por parte de algunos sectores sociales, políticos, económicos y religiosos se viene atacando a la Iglesia Católica y a todo lo que esta representa. Ya sea a través de Internet, del cine, de documentales, de la televisión, de la literatura, de los gobiernos y de entidades privadas e incluso desde organizaciones internacionales, son innumerables los casos en que de forma intencionada se engaña, se calumnia, se difama y se manipulan determinados aspectos que tienen que ver con la Iglesia. Así, no es extraño encontrarnos con fotomontajes que pretenden desprestigiar y ridiculizar al papa, a sacerdotes o a miembros de la Iglesia. Por citar algún ejemplo, el Vaticano tuvo que emprender acciones legales contra la empresa italiana Benetton por divulgar un fotomontaje en el que el papa Benedicto XVI besaba en la boca al imán sunita de Al Azhar.

            También a lo largo de la historia hasta nuestros días, son múltiples las críticas que ha recibido y sigue recibiendo la Iglesia Católica: ya sean sobre sus creencias, su organización o sobre sus miembros. Se realizan afirmaciones falsas o erróneas sobre su financiación, exenciones fiscales, destino del dinero que percibe fundamentalmente de los católicos, ¿privilegios?, etc, sin tener en cuenta la inmensa labor caritativa y de colaboración que realiza en materia sanitaria, educativa y social en los cinco continentes. ¡Cuántos casos no habrá de religiosos y laicos que dejan su tiempo, su dinero y su vida ayudando a los demás y por tanto a la sociedad en general!

             En otros ámbitos, como los que ya he mencionado del cine y la televisión, no es raro ver series en las que aparecen sacerdotes que son ridiculizados por sus aspectos afeminados, raros o incluso atontados. Sin ir más lejos, hace unos días vi la película española 1898. Los últimos de Filipinas que me pareció una magnífica película, tanto por sus actores como por su fotografía y guión. Sin embargo, no me gustó la imagen que se da del sacerdote franciscano Fray Carmelo: un fumador de opio con los dientes negros y un ojo chindo, que llega a decir cosas como estas: “Le doy gracias al Creador por la bendita suerte de ser cristiano, aunque tengamos un cielo de mierda”. Por suerte, no nos espera un cielo así.